Ritual para celebrar el Equinoccio de Primavera


esenciales-primavera-davines-cabello-cuidado-capilar.jpg

En primavera damos la bienvenida a la abundancia. El Equinoccio marca el punto en el que la luz y la oscuridad están en pleno equilibrio, a partir de entonces y en los próximos meses el Sol se impondrá, el día se irá alargando y la noche acortando.

Por eso es un buen momento para soltar lo que ya no queremos, y plantar aquellas semillas que queramos que crean en nuestra vida.

¿Qué necesitarás?

Una vela, papel, bolígrafo, un vaso con agua, una maceta, tierra en un recipiente y unas semillas de alguna planta que te guste.

Ritual:

1. Tómate unos momentos para meditar. Céntrate en la respiración unos minutos. Esto te ayudará a calmar la mente y a ir entrando en una conexión más profunda.

2. Prepara un pequeño altar con elementos que te inspiren e incluye la vela, la tierra, el agua y las semillas que deseas plantar.

3. Siéntate para centrarte ahora unos minutos: Siente tu cuerpo, inhala y lleva el aire a tu cabeza, exhala soltando la tensión, inhala y lleva el aire al cuello, exhala y suelta la tensión, inhala y lleva el aire a los hombros, exhala y suelta la tensión... Haz lo mismo con los brazos, pecho, omoplatos, diafragma, barriga, espalda, caderas, muslos, rodillas, tobillos y pies. Si sientes alguna parte más tensa puedes respirar varias veces hasta que la tensión desaparezca.

4. Anota todo aquello de lo que quieres desprenderte en una hoja, tómate tu tiempo...

Ahora léelo en voz alta y reconoce el aprendizaje que has hecho de cada situación, relación o actitud de la cual te quieras despedir. Agradece el aprendizaje.

5. Quema el papel con la vela mientras miras cómo se transforma el en cenizas. Guarda estás cenizas que representan la transformación en ti. (Las necesitaras más adelante)

6. Coge el recipiente dónde tienes la tierra entre tus manos y conéctate con ella. Dedícale un canto de agradecimiento. La madre Tierra siempre está, nutriéndonos, sosteniéndonos, con su fuerza, sabiduría y amor incondicional.

7. Ahora toma las semillas en tus manos. conecta con ellas desde tu corazón. Háblales de tus propósitos, ellas van a representar todo aquello que quieres plantar en tu vida: proyectos, actitudes, nuevas formas de relacionarte, relaciones nuevas, etc.

Cántales ahora una canción o mantra.

8. Planta las semillas en la tierra, desde el silencio interior.

9. Abona la tierra y las semillas con las cenizas de la transformación.

10. Toma el agua entre tus manos... Cántale un canto a o un mantra, invocando las fuerzas del agua para que rieguen tus semillas y las hagan crecer.

11. Riega la tierra con semillas.

12. Cierra los ojos, e imagina delante de ti un Sol radiante. Siente como sus rayos van hacia tu corazón llenándote con su calor. Cuando te sientas rebosante de luz imagina como ahora de tu corazón salen unos rayos que van hacia el mundo. Pídele al sol que haga crecer tus semillas. Cántale a al sol.

13. Para terminar Invocamos a la diosa de la Abundancia y la Fertilidad Ostara con un canto o un mantra.

Despídete y agradece: ahora te tocará cuidar tus semillas durante los próximos meses, quitando las malas hierbas y regándolas para que den sus preciosos frutos. És una metáfora: dedícate a soltar aquello que es mala hierba para ti, i riega aquello que deseas en tu vida... Haz tu parte y confía en las fuerzas de la naturaleza ;-)

¿cómo te fue? Compártelo si quieres...


Recent Posts